Historias compartidas

Tres antiguas alumnas del CEPA Carmen Conde Abellán de Melilla comparten su experiencia en Formación Profesional con el alumnado de 4.º ESPA.

El alumnado de 4.º de Educación Secundaria para Personas Adultas (ESPA) del CEPA Carmen Conde Abellán de Melilla recibió el pasado 2 de junio la visita de Hafida, Nouhaila y Chadia, tres alumnas egresadas, que actualmente se encuentran cursando distintos ciclos de Formación Profesional en la ciudad. Se trata de una actividad organizada por el departamento de Orientación y diseñada para que los estudiantes puedan conocer de primera mano cómo ha sido el paso y su trayectoria formativa de sus compañeras desde la educación de personas adultas a nuevas etapas formativas.

Así, durante la sesión, las tres alumnas compartieron sus propias vivencias y explicaron cuáles fueron sus motivaciones para continuar estudiando, las dificultades que encontraron en el camino, la evolución de su proceso de enseñanza-aprendizaje y cómo es el enfoque de los estudios de Formación Profesional en Melilla. La idea no era transmitir una visión idealizada, sino crear un espacio donde se pudiesen tratar los problemas que suelen compartir los adultos, que van de la organización del tiempo, la carga de trabajo o la dificultad de compaginar la vida personal y profesional. A su vez, los estudiantes del CEPA participaron activamente y plantearon numerosas preguntas sobre la realidad de la Formación Profesional en Melilla: especialmente querían conocer el nivel de dificultad de los estudios, las salidas laborales, la realización de prácticas en empresas o las posibilidades de seguir formándose posteriormente. 

El encuentro fue un éxito y muy emotivo, tanto para estudiantes como para los docentes, especialmente porque las historias venían de quienes habían ocupado apenas unos años antes los mismos pupitres y habían afrontado problemas similares a los que hoy viven los estudiantes de ESPA. Sus historias resultaron especialmente significativas porque demostraban, de una manera real, honesta y cercana, que continuar estudiando es una meta posible. Además, para Hafida, Nouhaila y Chadia, fue una oportunidad de empoderamiento y de sentir que sus historias pueden ser útiles a los demás.

Y es que, en ocasiones, la mejor orientación no procede de los folletos o de estadísticas. Ni siquiera de las charlas o consejos de los profesores, sino de quienes pueden decir: “yo también estuve donde tú estás ahora”.